
La Resiliencia es la capacidad que tiene todo ser humano de salir de los problemas tormentosos que puedan llegar a su vida y triunfar, sacar lecciones y en consecuencias, crecer. En la psicología este concepto es revolucionario en la medida que da otro enfoque a la realidad subjetiva del ser humano. La pregunta es ¿Somos todos capases de ser Resilientes? Y la respuesta es: Si. En la medida en que uno cree en sus objetivos, en sus propósitos, pero por sobre todo, en la medida en que se cree uno a si mismo, se es capas de emancipar de cualquier situación de aflicción. La resiliencia va de la mano con el gran motor que nutre todo nuestro ser; el amor. En la medida en que se es capaz de amar uno, se es capas de confiar en uno y en consecuencia, tener fe en uno. La resiliencia permite empoderarnos en la medida en que se opta por el amor a si mismo, a los otros, y por ello, al nosotros como grupo, como sociedad. La resiliencia es una maravillosa herramienta revolucionaria, una hermosa visión que puede transformar la vida de muchos. Si somos capases de apreciarla, podemos hacer mucho por nosotros y por otros.
El amor es parte fundamental de ello, tener fe en lo que no se ve, pero sentirlo, también lo es. Ser resiliente tiene que ver con la visión de estar alegre ante cualquier adversidad y tener la certeza de que siempre vienen cosas mejores a nuestra vida. "Yo me amo, y amo al resto, y porque me amo, y siento el amor, soy capaz de todo, de hacer todo, y soy y seré feliz". Parece romántico, parece tan utópico y sin embargo muchas personas lo han practicado y hecho cosas maravillosas en el mundo con la práctica de la resiliencia. Y creo firmemente que si las futuras revoluciones sociales también pudieran aplicar esta nueva visión de vida, no tardaríamos en crear un mundo mejor.